Sábado, 20 de Diciembre de 2014

Sábado, 20 de Diciembre de 2014


Economía

Se recalienta el clima en Ushuaia

Los anuncios de posibles cancelaciones de arribos de cruceros por la aplicación de la Ley Gaucho Rivero prendió la alarma en la ciudad.

Este año se regeneró un tema que si bien estuvo siempre estuvo latente en los argentinos, durante el 2012, al cumplirse 30 años de la Guerra de Malvinas, se reabrió el debate sobre las islas. Luego del conflicto bélico que se desató en el año 82, el deseo de recuperarlas renació, aunque nunca murió, y hace un poco más de un año se sancionó la ley provincial 852, conocida como Ley “Gaucho Rivero” con la cual “queda prohibido el amarre de barcos británicos que “saqueen los recursos naturales de nuestra patria”refiréndose al petróleo que buques ingleses buscarían en las Islas Malvinas, utilizando puertos argentinos como base. Desde la aplicación de dicha ley provincial, se generaron posiciones encontradas en lo que respecta al turismo, y hoy la isla se encuentra dividida.
Ya se vio la cancelación de recaladas de los barcos turísticos Seabourn Sojourn y Veendam, cuyo arribo a la ciudad se suspendió por “razones de seguridad”. El Seabourn con unos 450 pasajeros y el Veendam, con cerca de 1300, tenían previsto llegar a Ushuaia, pero temiendo manifestaciones de sectores proclives a la ley, optaron por continuar viaje. Lo cual preocupa a la industria del turismo, y en especial a las autoridades de Tierra del Fuego. Recientemente la compañía naviera británico-estadounidense Carnival anunció la suspensión de la entrada de sus cruceros a Puerto Madyn, Ushuaia y Buenos Aires, este último será reemplazado por Montevideo, debido a las dificultades que embarcaciones de bandera británica han tenido durante los últimos meses en Argentina. Lo cual implicaría una buena cantidad de pasajeros que ya no llegarían al país y con la amenaza de que ocurra lo mismo con otras compañías, generándole pérdidas al sector.
Funcionarios nacionales y provinciales expresaron su preocupación ante las posibles pérdidas de turistas (y sus consecuentes ingresos de divisas) para la ciudad. Algunos se mostraron muy preocupados, otros minimizaron la situación. ¿La ley perjudica con gravedad al turismo de la región?, ¿esta es la manera de protejer los recursos naturales nacionales?

Incertidumbre y preocupación
Desde el gobierno nacional, el Secretario de Turismo, Daniel Aguilera expresó su inquietud y preocupación por la situación y le pidió explícitamente al Intendente de Ushuaia, Federico Sciurano, que los acompañe en la búsqueda de una solución para que los buques no dejen de atracar en la ciudad. “Estas últimas 48 horas nos están llegando noticias que son bastantes preocupantes con respecto a las cancelaciones de los cruceros que tocan normalmente puerto en Ushuaia. Esta es una ley provincial por lo cual nosotros desde Nación no podemos más que transmitirles nuestra preocupación de que se encuentre una pronta solución y que estos barcos puedan atracar definitivamente en Ushuaia porque esto también es una generación de ingresos de turismo muy significativa para la provincia y para dicha ciudad en particular” sostuvo, y continuó , “Intendente le pediría su apoyo para tratar de que esta medida no se revea en su totalidad, sino en algún aspecto que permita el atraque de estos buques y que no esté ocurriendo lo que sucede ahora que hay muchas cancelaciones y todos sabemos lo que cuesta ganar una de estas compañías para que vuelvan porque ellos rápidamente desprograman sus viajes por varios años y después volver cuesta mucho”. Luego insistió en que es un tema que involucra directamente a la provincia y al municipio.
Desde lo empresarial, Mario Zirolli, de la empresa Furlong Incoming, expresó que “la cancelación de los cruceros de Carnival destruyen a Puerto Madryn y  Ushuaia, aunque  Buenos Aires la va a pagar un poco también”, y afirmó que “la imagen del país queda por el piso, las compañías lo van a pensar antes de venir al país y quizás más realicen cancelaciones”. Según Zirolli cuesta llegar a un acuerdo para hallar una solución “se ha hablado, pero nadie quiere tomar la decisión de proteger a los cruceros frente esta ley, porque es un segmento que trae mucho dinero al país, bien pueden hacerlo con los buques de carga que no estarían causando tantos estragos al sector turístico”, y continuó “la Legislatura está de acuerdo en levantar la medida pero ninguno quiere pagar el costo político”.

Como el vaivén de las olas
Por su parte el Secretario de Políticas externas del INFUETUR, Matías Sket, manifestó que si bien es compleja la situación, la ley se aplica sólo a los cruceros de bandera británica, esto quiere decir que no es para todos los barcos que llegan al puerto. “En cuanto a los dos cruceros que decidieron no recalar en aguas de Ushuaia, contaban con la autorización para hacerlo mediante el decreto nacional 256/10, por lo tanto fue decisión de ellos no hacerlo” explicó Sket a Mensajero. También reconoció que la norma debería ser más clara.
El presidente de la Cámara de Turismo de Ushuaia, Marcelo Lietti, declaró a Mensajero: “Esta situación se dio porque cuando se presentó la ley Gaucho Rivero a la Cámara de Turismo tenía otro espíritu y por eso nosotros no objetamos nada porque entendimos que nada tenía que ver con el turismo, sino con la exploración y la explotación de los recursos naturales como el petróleo y el gas, con lo que sí estamos de acuerdo, pero nunca supusimos que se podría interpretar de diferente manera y que inclusive hoy, organismos gremiales e institucionales, que en ese momento propiciaron que se aplicara al turismo, hoy están en desacuerdo al ver el impacto real, el cual anunciamos un año antes” además destacó que están trabajando, tanto el sector público como el privado para llegar a una solución. Se habla que con solamente estos dos buques (Sojourn y Veendam) 18 mil pasajeros estarían dejando de pagar entradas al Parque Nacional, tasas portuarias, viajes en taxi, compra de regalos o de excursiones, causando estragos en la ciudad más austral del país. Por otra parte Lietti señaló los posibles inconvenientes: “hay miles de personas que viven de esta actividad en la ciudad y hay gente que se quedará sin empleo. No podemos ignorar la realidad brutal que se va a venir. ¿Quién va a pagar este costo?”,  decía.
Matías Sket aseguró que este año antes de estas cancelaciones había un 16 por ciento de incremento en recaladas de cruceros.

Hecha la ley...
La Legislatura de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur sanciona con fuerza de ley:
Artículo 1º.- Rechácese todo acto de colonización o de reclamos por la soberanía sobre las Islas Malvinas, islas pertenecientes a la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Artículo 2°.- Prohíbase toda permanencia, amarre o abastecimiento u operaciones de logística en territorio provincial de buques de bandera británica o de conveniencia que realicen tareas relacionadas con la exploración, perforación o explotación de recursos naturales en la cuenca de las Islas Malvinas, sobre la plataforma continental argentina.
Artículo 3º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo Provincial.

Hace más de un año

En Ushuaia, tras un arduo debate que prevalecía sobre si se aprobaba como una simple declaración o como una ley, finalmente tras un cuarto intermedio, los diputados de la Provincia de Tierra del Fuego aprobaron el proyecto de ley que se ha denominado “Gaucho Rivero”, que en 1833 izó la bandera argentina por sobre la británica tras la usurpación de enero de aquel año.