Domingo, 26 de Marzo de 2017

Domingo, 26 de Marzo de 2017


Especial Patagonia

¡Arriba las manos, esto es un asalto!

Mientras el Viejo Expreso Patagónico, conocido popularmente como “La Trochita”, realizaba, el sábado 30 de julio, el recorrido habitual entre las estaciones de Esquel y Nahuelpán, un grupo de bandoleros interceptó el ferrocarril cordillerano, sorprendiendo a residentes y turistas que desde los vagones disfrutaban del mágico viaje.

Para los desprevenidos, hay que aclarar: se trató de un colorido espectáculo que fue ideado en 2004 por un grupo de vecinos de la ciudad de Esquel. La idea, desde su origen, apunta a buscar algo diferente, un cuadro divertido, que ganó la atención con el paso del tiempo, al igual que adeptos, que aguardan, año tras añs, la posibilidad de participar de tan extrovertida vivencia.
Con sus rostros semi tapados con pañuelos, los rufianes intentarán llevarse el botín de los presentes. Amenazas, disparos y corridas convierten a la situación en un entretenido show, que, además del realismo, convive con un deslumbrante escenario silvestre.
Si bien no consta la existencia de bandidos rurales que hubieran asaltado realmente a La Trochita, ya que comenzó a correr en el año 1945, no menos cierto son las leyendas de principios del siglo pasado, las cuales hablan de forajidos bandoleros en la región, como el caso de Butch Cassidy, quien vivió en un rancho en Cholila, provincia del Chubut.
El tren ya cumplió 71 años de vida.