Martes, 27 de Junio de 2017

Martes, 27 de Junio de 2017


Política

Con sumo escepticismo

Durante 2016 cayó el consumo en el país y, todavía, hay dudas sobre los números de la temporada veraniega actual. ¿Cómo afectó al turismo y qué perspectivas hay para este año electoral?

Todos los especialistas en economía que se consulten dirán lo mismo: “El consumo cayó durante 2016”. Sin embargo, lo que variará en sus palabras será la cifra exacta en la que se retrajo durante el año pasado. Entre el 4% por debajo de los valores de 2015 que se desprende del análisis Consumer Insights que realiza trimestralmente Kantar Worldpanel y el 10% de caída que asegura existió el ex ministro de Economía y diputado del Frente Para la Victoria, Axel Kicillof, existe un vasto panorama de guarismos apuntados por diferentes consultoras y organismos que dan un promedio cercano al 5%. Por ejemplo, la consultora CCR informó que, según sus cálculos, el consumo se retrajo un 4,7% en 2016 mientras que miembros de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) se arriman a un número más cercano al 5,6%. 
También fueron publicados estudios que determinaron cuántas familias debieron achicarse durante el año pasado y Kantar Worldpanel emitió un informe en el que afirma que nada menos que ocho de cada diez hogares argentinos consumen menos que antes. Pero esto no sólo tiene repercusión a la hora de llenar un changuito o de comprar los útiles para los chicos por el inminente comienzo de clases, sino que todo el mecanismo económico comienza a estancarse y la industria del turismo no es la excepción.

Lo que dejó 2016
Gregorio Warchow, secretario de Interior y Turismo de CAME explicó a Mensajero que “2016 no fue un año bueno para el turismo” y que no hay que centrarse sólo en lo que corresponde al viaje y al hospedaje para determinar la gravedad de la baja en el consumo, sino también ver los otros factores que son afectados por esta situación: “el turista, hoy, no sólo consume el transporte, la hotelería y la gastronomía. Esos tres elementos no llegan al 50% de lo que gasta. Además de eso, consume una serie de productos que los van acompañando. Desde la nafta hasta lo que se compra para regalos y demás”.
Por su parte, Aldo Elías, presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Argentina (ATHRA) responsabilizó mayormente al gobierno anterior por la situación económica actual. Aunque reconoció que en el ámbito del turismo interno se trabajó acertadamente durante la gestión kirchnerista, “como el tema de los feriados largos, que motivó un auge de visitar a la Argentina”, el empresario hotelero considera que “lamentablemente, con el deterioro que, año a año iba teniendo el país, era inevitable que cayera al nivel turismo” y, respecto al gobierno de Mauricio Macri, cree que “todavía está tratando de entender lo que le dejaron y, por otro lado, no está pudiendo poner en práctica lo que dice.”
El sector gastronómico también sufrió la caída del consumo y así lo describió Dante Camaño, titular de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) de Capital Federal: “Yo creo que la caída fue mayor al 5%. Fue mucho más profunda”, aunque, desde su perspectiva “antipopulista”, como le gusta describirse, el impacto negativo “obedece a que tuvimos 12 años de políticas equivocadas en turismo, porque hubo un gobierno populista que solamente benefició el trabajo público y fomentó la corrupción y la haraganería”. También apuntó contra el empresariado: “No estoy satisfecho por el manejo de nuestra patronal, que tiene que tener una actitud más activa, más fuerte” y agregó que, además, “aunque no todos lo son, tenemos empresarios corruptos también.”
En cuanto a la actividad de las agencias de viaje, Fabricio Di Giambattista, titular de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVyT) señaló que “cuando comprarás 2016 con 2015, independientemente de muchas cosas que se han hecho muy bien, como la apertura del mercado, la eliminación del 35% y la unificación del tipo de cambio, contrariamente, el mercado se retrajo. Hubo una caída de demanda muy importante que era previsible. Lo único que hay que hacer es esperar a que esto remonte”.

La temporada actual
A la hora de ver cómo le está yendo al turismo durante este período estival, la mayoría de los consultados, ya sean del sector hotelero, gastronómico o de agencias de viajes se mantienen cautos y no creen que aún sea momento de arrojar números. 
Aldo Elías expresó que “llevamos 40 días de 2017, por lo que no se puede hacer un parámetro cierto, por la estacionalidad. Los hoteles corporativos van a tener poco movimiento y los hoteles que trabajan con agencias de viajes van a tener algo más”.
 Camaño, por su parte, y sin vueltas, afirmó que esta temporada fue “malísima”, debido a que el turista abandonó el destino interno ya que “por la misma plata puedo comer el doble en Porto Seguro”.
Desde FAEVyT, Di Giambattista arriesgó que esta temporada, sin dudas debería ser mejor a la de 2016, aunque aún no puede arrojar números. Por eso, aclara que “en el año pasado había una preventa muy grande, por lo que se facturó muy poco y enero de 2016 quedó relegado en ventas respecto al de este año. El año pasado hubo una baja muy grande, no porque hubiera poco turista transportado, porque se movió todo el mundo, pero el nivel de ventas fue mucho más bajo porque hubo precompras, a diferencia de este año, que en enero también se vendió”. 

Lo que viene
Con respecto a lo que se viene durante 2017, Warchow, en representación de la CAME, expresó que, más allá de la caída del consumo, según su opinión, fue más perjudicial la quita de los feriados puente, aunque todavía mantiene expectativas por la medida de devolverles el IVA a los turistas extranjeros: “creo que la devolución del IVA va a impactar positivamente, pero no nos olvidemos que la balanza turística nos dio negativa por tercer año consecutivo. Es más el dinero que sale que el que entra”, aseguró, y agregó que “este es un año político, por lo tanto va a haber una inyección de dinero. Hay una evidencia de una baja de la inflación y todas las estimaciones así la calculan. Creo que algunas cosas van a mejorar. Lo que es importante es que la gente tenga dinero en el bolsillo”.
Por su parte, Elías se mostró más entusiasmado: “El segundo semestre de 2016 fue mucho mejor que el primero y uno debería imaginar una situación de crecimiento para lo que viene del año. La impresión que tenemos es positiva respecto a que se vaya a mejorar, lo cual no quiere decir que se vaya a estar bien. Estamos saliendo del terreno del desconfort total, que tiene que ver con la economía del país en general y no con el turismo en particular” y concluyó que “peor que lo que estuvimos hasta junio de 2016 no vamos a estar”. Hay algunos sectores que, por otro lado, prefieren que este año no tenga tanta intervención de la política sobre lo económico. Di Giambattista, por ejemplo, reconoció que “va a ser un año complejo, sabemos que se van a jugar fichas en lo político pero lo que queremos es que Argentina salga adelante” y destacó que “cuanto menos la política intervenga en los actos de comercio será mejor”. Por su parte, desde la representación sindical porteña de la UTHGRA, Camaño, abiertamente votante de la actual gestión, aseguró que lo único que va a quedar para que repunte 2017 será “trabajar, trabajar y trabajar. Y exigirle al gobierno que se ponga duro. Porque los que lo votamos queríamos cambiar. Pero para seguir con los mismos sinvergüenzas de antes, tolerando los abusos de empresarios holgazanes y teniendo un país planero que depende del voto, así no va a funcionar la cosa”.  



Otros factores perjudiciales
La baja del consumo en el ámbito del turismo no se debe solamente a que haya bolsillos más flacos tras la devaluación y la inflación, sino a que, aprovechando el tipo de cambio y los altos precios que maneja el mercado local, los turistas prefieren viajar a destinos del exterior, especialmente a países aledaños: “Vemos que cayó el consumo porque lo medimos con los turistas que vacacionan dentro del país. Pero tenemos tanto impacto de turismo que va a consumir a los países vecinos que nos perjudica en el consumo a nosotros”, señaló Gregorio Warchow y agregó que “según los relevamientos que se están haciendo, entre enero y febrero la gente que viaja a Brasil será de aproximadamente 1,5 millones de personas y, si les sumamos Chile, Uruguay y otros países, llegamos a la cuenta que este verano 2 millones de argentinos van a estar afuera para estas vacaciones”.
En este sentido, Warchow expresó que “el número de personas que vacacionó este verano no es muy inferior al de los años anteriores. El movimiento turístico no fue malo, lo que pasa es que cambió el destino, y eso lo perdemos en consumo interno. Había colas para pasar la frontera de ocho kilómetros en algunos pasos. ¿Hace cuánto que no teníamos eso?”
Es sintonía con esto, Dante Camaño, titular de UTHGRA en la Ciudad de Buenos Aires, coincide en que “estamos muy caros” y que “se fueron millones de argentinos al exterior y esos miles de millones de dólares que se gastaron en el exterior, se deberían haber gastado en el interior”. 



Mejora el ingreso de turistas extranjeros 
“Desde agosto del 2016 iniciamos una tendencia positiva que continúa”, señaló el ministro de Turismo de la Nación, Gustavo Santos. El informe mensual que realiza el INDEC indica que la llegada de 222,4 mil turistas no residentes durante el mes de diciembre del 2016 representa un incremento del 5,3 por ciento con respecto al mismo periodo de 2015.
“Continúa el crecimiento de turistas extranjeros en Argentina. Estamos recuperando el mercado brasileño, y Estados Unidos y el mercado europeo son los mercados lejanos más exitosos”, detalló el Ministro Santos. “Argentina resulta cada vez más atractiva, por eso buscamos mejoras en todos los servicios turísticos y en la conectividad. Buscamos posicionarnos de manera competitiva frente al mundo, con medidas como el reintegro del IVA por alojamiento, que comenzó este año”.
Los turistas no residentes arribados al aeropuerto de Ezeiza y al aeroparque Jorge Newbery llegaron principalmente de Europa (58,3 miles) y de Brasil (42,3 miles). 
El mayor crecimiento en relación al mismo período del año anterior fue de Brasil con un 31, 2 por ciento; seguido por Chile y Uruguay (4,1 por ciento) y  Estados Unidos y Canadá con 4 por ciento. La estadía promedio fue 16,3 noches y las pernoctaciones de los turistas no residentes sumaron 3,6 millones de noches.
“Empezamos el 2017 potenciando la presencia argentina a nivel internacional y desarrollando estrategias de promoción en las más importantes ferias de turismo para conectarnos con el mundo. Con gran despliegue en las Feria FITUR en España durante enero y con grandes expectativas en la Feria ANATO en Colombia a realizarse en marzo”, finalizó el Ministro.