Domingo, 28 de Mayo de 2017

Domingo, 28 de Mayo de 2017


El Mundo

El tiempo se detiene en Aruba

Aruba, la isla feliz del Caribe, es un destino ideal para todos aquellos que buscan desconectarse de sus problemas y reconectarse consigo mismos y sus parejas.

La rutina y las agendas copadas de actividades hacen que en la actualidad las parejas no encuentren espacios para estar juntos, y es por eso que al momento de planear sus vacaciones piensan en un lugar que les permita detener el tiempo y reencontrarse. Aruba, la isla feliz del Caribe, es un destino ideal para todos aquellos que buscan desconectarse de sus problemas y reconectarse consigo mismos y sus parejas.

Paseos solo para dos
Aruba es uno de los lugares con mayor índice de seguridad en el Caribe, lo que permite que cada pareja pueda decidir que sitios conocer en los paseos solo para dos. Debido a que la isla es relativamente pequeña, se la puede conocer en su totalidad sin dificultades.
Estos paseos se pueden realizar en los distintos vehículos que se ofrecen para alquilar en la isla, tales como autos con tracción 4x4, scooters e incluso Harleys. De esta forma, cada pareja puede establecer su propio ritmo y detenerse donde lo crean más conveniente, o alejarse de los programas preestablecidos y conocer de manera auténtica la isla. Además, podrán conocer lugares para tomar una Balashi (cerveza local) helada en un food truck o bar local.
Otra manera de conocer Aruba es en un romántico paseo en bicicleta. Varios operadores como Aruba Active Vacations, Rancho Notorious y Tri Bike Aruba, ofrecen bicicletas de montaña y equipos de protección para alquilar, además de visitas guiadas por profesionales. A lo largo y ancho de la isla las parejas podrán encontrar kilómetros de senderos de tierra que fueron trazados en dirección a sitios populares como el Faro California y la Capilla Alto Vista, donde los ciclistas pueden descansar y disfrutar de vistas panorámicas del Mar Caribe.
Aprendiendo deportes nuevos en pareja
Tomar unas vacaciones no siempre es sinónimo de descansar y no hacer nada. Una gran forma de consolidarse como pareja es hacer actividades en conjunto, como por ejemplo aprender nuevos deportes.
Una opción más relajada puede ser disfrutar de una buena conversación en los campos de golf que ofrecen Tierra del Sol Resort & Golf, diseñado por Robert Trent Jones II y The Links en Divi, donde se ofrecen clases privadas de golf para todos los niveles.
Para los que buscan una actividad más local, las parejas que visitan Aruba no pueden dejar de practicar windsurf. Lo vientos constantes y las excelentes condiciones del agua plana hacen de la isla uno de los lugares más populares del mundo para hacer este deporte.
Hay varias empresas, como Vela Aruba y Aruba Active Vacations, que ofrecen clases y alquiler de equipos, para que los visitantes puedan navegar por su cuenta en menos de una hora. Una clásica lección para principiantes, por ejemplo, empieza con media hora de instrucción básica en tierra, seguida por otros 30 minutos de práctica en las aguas poco profundas de Fisherman’s Hut.

Pescar juntos en lo mejor del Caribe
Cada vez son más las parejas que eligen subirse a un chárter solo para ellos y disfrutar de una emocionante tarde de pesca. El agua azul turquesa de Aruba está repleta de peces aguja, mahi-mahi, medregal, peces rey y atún aleta negra o aleta amarilla, lo que transforma a esta actividad en una excelente aventura en alta mar.
Compañías como Aruba Fishing Charters, Driftwood Fishing Charters y Mahi Mahi Fishing Charters, ofrecen embarcaciones pequeñas equipadas para dos personas, con todo lo necesario para emprender excursiones de media jornada o todo el día.
Artesanía en pareja
Otra alternativa romántica para cerrar la visita a Aruba es elaborar una obra de arte original. En Terrafuse Aruba, una ONG sin fines de lucro promueve el uso del vidrio, cerámica y otras formas de arte en la isla. El matrimonio compuesto por Ciro y Marian Abath comparte su creatividad en distintos talleres. Uno de los más populares es la clase de fundición de horno, donde los participantes pueden aprender el proceso de fabricación de pequeñas esculturas de vidrio y recursos naturales como frutas y conchas.