Miércoles, 29 de Marzo de 2017

Miércoles, 29 de Marzo de 2017


El Mundo

Cuba llegó rápidamente al millón

Cuba recibió un millón de turistas en 2017, una semana antes de que lograra igual cifra en 2016 y en medio de conjeturas sobre si podrá mantener su “boom” en la industria del ocio, atribuido en parte al “deshielo” con Estados Unidos.

El anuncio del ministerio del Turismo divulgó que América del Norte “continúa como la región de mayor emisión de visitantes” a la isla, seguida de Europa. Aunque no desglosó las estadísticas, en la región del norte americano, Canadá es el mayor mercado emisor, mientras que Estados Unidos crece de manera persistente, aunque modesta, desde el inicio de las nuevas relaciones de la isla con este país. 
Alemania, Italia, Francia, Reino Unido y España, entre otras naciones del viejo continente, todas emisoras tradicionales de viajeros de vacaciones a este país, “mantuvieron un ritmo de crecimiento”, contribuyendo al millón explicó el ministerio. Cuba, que recibió poco más de 4.035.000 turistas en 2016, una cifra récord, ya anunció su propósito de atender a casi 200.000 más en 2017. La base de ese objetivo es que la industria creció en cuanto a esos arribos en un 15% en febrero pasado, según expuso públicamente Manuel Marrero, ministro de Turismo.Agregó que en estos momentos “se amplían capacidades productivas e inversiones para dar respuesta a la demanda, existe una buena respuesta de los turoperadores y los aeropuertos mejoran sus servicios para satisfacer las expectativas del cliente”. El número de estadounidenses que visitó Cuba en el último año creció en más de un 90%. Aunque las cifras reales de estos no son grandes, el “deshielo”, como en otros rubros económicos”, colaboró a una “apertura” del mundo hacia Cuba, que es notable en el turismo. La interrogante sobre si continuará o no esa tendencia la expuso el nuevo presidente en Washington Donald Trump, que ha declarado su objetivo de “condicionar” el proceso de mejoría de relaciones con Cuba a sus demandas que, de no ser aceptadas, podría determinar su fin, según el republicano. Pero hasta ahora y en el ángulo turístico, las cosas no han cambiado. Las relaciones con Estados Unidos en sectores vinculados al turismo aparecen como más intensas. Hace unos días terminó una regata de yates entre la ciudad de San Petersburg, en el estado de la Florida y La Habana, que no se celebraba desde hacía décadas. Paralelamente ocho grandes aerolíneas estadounidenses siguen operando sus numerosas rutas que unen los dos países, y firmas hoteleras continúan con sus planes, de administrar algunos alojamientos en la isla. Analistas consideran que una acción de Trump sería por tanto un obstáculo severo ante el “boom”, aunque no acabaría con él.
Una preocupación “interna” importante, es si la industria cubana del ocio será capaz de “crecer” en alojamientos y servicios como demandan las cifras que ya se manejan para los próximos 10 años. En una “carrera” no declarada contra el tiempo, en 2016 fueron añadidas 2.316 nuevas habitaciones en Cuba para un total de 66.547. En 2017 serán 4.020 y un total de 20.000 2020, con vistas a alcanzar las 104.000 habitaciones en 2030. También con premura, Cuba está “tejiendo” una red más fuerte de cooperación en el sector con las islas caribeñas, entre estas Jamaica, y con la poderosa área del caribe mexicano, en planes de “multidestino” especialmente en la modalidad de cruceros.